lunes, 2 de junio de 2008

Producción del Libro: Impresión y Encuadernación


La imprenta y la editorial realizan un esfuerzo común para producir mejores libros a precios más bajos y distribuirlos más ampliamente, lo que redunda en ganancias para ambas. Cada parte debe comprender los problemas y propósitos de la otra. Un impresor se interesa por las ventas del editorial, ya que si ésta tiene éxito será una fuente de trabajo regular en el futuro. Así mismo, la editorial necesita la prosperidad de la imprenta, porque esto facilita la modernización y mejora de su taller. Desde el punto de vista técnico, la impresión es la más intricada y difícil de las ramas en la industria editorial.

Existen tres procesos básicos en la manufactura de un libro:
1) La composición: consiste en el arreglo de las palabras que serán reproducidas con la impresión de la página.
2) La Impresión: es la aplicación de tinta al papel empleando una prensa plana de tipo metálicos o una de offset para placas.
3) La encuadernación: esto es, doblado, ordenamiento y sujeción de las obras impresas de alguna forma.
Composición

Composición manual: en países en vías de desarrollo, éste es el método más económico. Además tienen la ventaja de que es más fácil capacitar un tipógrafo manual que al operador de una maquina complicada. Entre sus desventajas se encuentran su lentitud y la posible disminución en la calidad que resulta del desgaste de las piezas. A pesar de estas desventajas, mantiene su vigencia sobre todo en pequeñas imprentas provincianas.
Monotipo: este procedimiento mecánico emplea una pieza de metal para cada letra, por lo que es comparable a la composición manual.

El monotipo consta básicamente de 2 partes.
1. El teclado: a través del cual se hacen perforaciones en la cinta de papel.
2. El fundidor: moldea las letras y las ordena de la manera deseada.

Linotipo e intertipo: estas dos máquinas producen líneas completas de letras en lugar de tipos individuales. El método general consta de una línea fundida. Sin embargo, estas dos formas de composición son económicas y ampliamente utilizadas.
Fotocomposición: para este proceso existen en el mercado maquinas de diferentes marcas.
La película directa o el negativo de la impresión fotográfica se emplea por lo general para ser transportado a placas para impresión offset.
Desktop publishing (edición de escritorio): este sistema combina una microcomputadora, programas de computación para el procesamiento de palabras y formateo de páginas, y una impresora láser para componer páginas en papel listas para ser tomadas por la cámara y transportadas a placas para impresión offset.
También existen otros tipos de composición como son los textos realizados con máquinas de escribir, a mano o dibujos reproducidos en placas para impresión.

Ilustraciones en blanco y negro: tienen una manera propia de ser reproducidas en el momento de la impresión.
Es necesario decidir entre las dos formas básicas de ilustraciones:

1) Dibujos de línea: completamente blancos o totalmente negros en cualquier tipo de la ilustración. Ejemplo, un dibujo sencillo con líneas firmes.
2) Imágenes de tono continuo: pueden presentar diferentes tonos de gris que van del negro al blanco. Ejemplo, una fotografía.
Igualmente existe el llamado duotono, en donde, la ilustración puede ser tomada 2 veces por la cámara dese ángulos ligeramente distintos, y posteriormente imprimirlas ya sea con tinta negra o ésta y un segundo color.

Ilustraciones a color: en este caso se trata de 4 tomas desde ángulos ligeramente distintos, debido a que la impresión a todo color (impresión process) generalmente se ejecuta a 4 tintas: cyan, magenta, amarillo y negro.
La descomposición de una ilustración a color en 4 negativos para otras placas es el llamado proceso de selección de color. Esto se realiza con una cámara especial o por medio de un scanner electrónico.

La impresión: consiste en la aplicación de tinta al papel. Existen diferentes procesos de impresión empleados en todo el mundo.

Impresión directa con tipos metálicos (letterpress): este proceso se ha empleado durante siglos. La tinta se aplica en la superficie elevada de los tipos, se presiona el papel contra ellos y de esta forma la figura se transfiere. Con la propagación por todo el mundo del proceso offset se ha vuelto más económica la reimpresión de libros con este procedimiento.
Impresión litográfica (planográfica): en lugar de utilizar la composición a base de tipos sueltos o placas, la impresión se efectúa a través de una placa plana. La impresión offset es la forma más familiar de la litográfica y la más utilizada en la producción de libros.
La impresión sin presión: emplea imágenes electrostáticas de los cuales Xerox es el más conocido.
Serigrafía: es una de las formas de impresión más sencillas. Se utiliza para muchas impresiones especiales, como la del papel tapiz.

La encuadernación: el proceso de encuadernación implica doblar y compaginar las hojas de tal forma que las páginas queden en el orden estipulado. Existen diversos tipos de encuadernación:

1. Encuadernación americana: se utiliza en los libros de bolsillo. Las hojas se presan y se les aplica un pegamento especial.
2. Encuadernación rústica: Las hojas son refiladas solo por tres lados, y en la parte del lomo se hacen perforaciones, dentro de las cuales el pegamento es prensado para unir todas las páginas. Se utilizan para los libros de texto.
3. Impresión de forros: frecuentemente se realiza a 4 tintas, es una operación muy costosa.

El papel: el editor no necesita ser un especialista en cuestiones de papel, pero sí distinguir los tipos principales y la impresión adecuada para cada una de ellas. Entre las cualidades que un editor debe de reconocer, están:

1. Los materiales con que fue fabricado
2. Peso
3. Opacidad
4. Grosor
5. Superficie
6. Color
7. Sentido del grano
8. Calidad para ser doblado
9. Resistencia a rasgaduras

Es así como el editor debe planear su trabajo a futuro. De igual manera, el estar familiarizada con la industria de la impresión ayudará a la imprenta a comprender sus necesidades futuras para que éstas sean contempladas en los planes de composición de mejores equipos.

Diseño del Libro


El diseño del libro determina:
  1. Medidas de la página

  2. Tipo y Tamaño de letra

  3. Medidas de márgenes

  4. Interlineado

  5. Colocación de título del capitulado y números de página

  6. Tipo de papel

  7. Posición de Ilustraciones o tablas

  8. Congruencia entre diseño y tema

  9. El atractivo artístico

  10. Economía de la editorial y el consumidor

  11. Viabilidad de impresión

  12. Cálculo del tamaño del libro

La primera instancia dentro del diseño de un libro es calcular las dimensiones de éste. El diseñador de la obra debe conocer la cantidad de letras que tenga para pensar en distintos diseños, tipos y tamaños de letras, entre otros detalles. Una primera técnica es contar las palabras que aparecen en el texto, pero es muy tardado.

Es más sencillo seleccionar una cuartilla del manuscrito, contar el número de caracteres incluyendo espacio entre palabras y multiplicar esta cifra por el número de cuartillas que posea el texto. El total de caracteres del manuscrito dividido entre el número de éstos que caben en cada página, resulta en la cantidad de páginas con las que contará el libro. El cálculo del tamaño del libro es un factor básico de la planeación, del sentido artístico, presentación física y del sentido económico.


Diseño básico: el diseñador debe equilibrar la conveniencia del lector con el costo económico del proyecto que tenga en mente. Su mayor aportación hacia el público es encontrar una presentación atractiva, legible y nítida con un bajo costo para la editorial. Para el diseño de página, se debe contemplar los cuatro aspectos relacionados con la letra que son: figura, tamaño, longitud de línea e interlínea.

Trabajo artístico: en caso de que el libro tablas, éstas deberán ir acompañadas de instrucciones acerca del tipo de letra y acomodo que se quiera. Si tiene ilustraciones, las decisiones al respecto se pueden reducir a las indicaciones de cómo han de ser impresas y su ubicación. El diseñador es quien supervisa la realización del trabajo artístico para que sea acorde con el libro.

Diseño de portadas y forros: las partes del libro que necesitan mayor creatividad por parte del diseñador son: la portada, el forro exterior y la página que abre cada capítulo. Un diseñador puede lograr una portada impactante y apropiada usando solamente su imaginación y buen gusto. En cuanto al forro del libro, el diseñador debe crear algo atractivo que a la vez sea económicamente viable.


Selección de materiales: el diseñador decide qué material conviene y puede contar con él con toda seguridad. Investigar qué materiales se encuentran disponibles y escoger de entre ellos.

Elementos para elegir una imprenta:
• Calidad de la mano de obra
• Mantenimiento del equipo
• Cumplimiento de plazos acordados
• Precios
• Cantidad de anticipo requerida
• Cobro adicional por guardar libros impresos


Procesos de Impresión
Es decisión del diseñador:
— 1) Composición tipográfica
— 2) Tipo de impresión
— 3) Encuadernación
Las decisiones que tome deben tener en cuenta los problemas prácticos que cada libro representa.


Tipografía: técnica con que se componen las palabras que serán impresas. Mecánicamente, procesos fotográficos, máquina de escribir, procesadores de palabras, letras y dibujos hechos a mano.

La composición manual de tipos es aconsejable cuando una editorial se inicia. Para tirajes reducidos se recomienda el uso de procesadores de palabras o el uso del sistema offset.

Impresión: el diseñador enfrenta el problema de incluir colores distintos al negro. Si el texto no incluye imágenes, la impresión se determina en función de la composición tipográfica y/o tomando en cuenta los costos, la calidad requerida y el equipo disponible. Si el texto incluye imágenes, el diseñador debe planear cuidadosamente la impresión en función del papel que usará.

Papel: de su elección depende el proceso de impresión. El diseñador debe asegurarse de que existe el papel adecuado.

Encuadernación: se determina en función de los costos de producción, el precio al público y la promoción del libro, entre otros. El diseñador se adapta a la decisión tomada.


Pasta dura: se debe tomar en cuenta la tela, color y calidad de tinta, grueso de la pasta, costura, así como el papel de los segundos forros.


Pasta blanda: el diseñador debe asegurar una encuadernación firme y apariencia atractiva.


Lo que puede hacer un diseñador: aprender todo lo posible acerca de los procesos de impresión, sobre todo acerca de los nuevos avances. Los diseñadores y casas editoriales pueden propiciar el desarrollo del diseño analizando los problemas de manera conjunta, reconociendo nuevos diseños y ténicas, otorgando premios. Es necesario reafirmar que un libro no debe ser costoso para ser atractivo. El éxito de una publicación va a estar supeditado a la imaginación y creatividad del equipo colaborativo de la casa editorial.

Correción del Manuscrito

El editor tiene 2 responsabilidades. La primera, consiste en la búsqueda y publicación de manuscritos. La segunda, la corrección de éste y su preparación para la imprenta. El trabajo de preparar el manuscrito para el tipógrafo se llama corrección.

La función del corrector: ayuda al autor a presentar las ideas escritas de manera nítida, ordenada y eficaz. Además, debe presentar un trabajo limpio, corregido con precisión y marcadas en él claramente las instrucciones para el tipógrafo. Estas medidas resultan provechosas para el editor, que es el que paga y, posteriormente, para el público. El corrector de manuscritos hace anotaciones en el texto, pero el jefe de área de composición coordina los esfuerzos de los diseñadores y de la tipografía y supervisa la producción, incluido el manejo de las pruebas. El corrector es el empleado familiarizado con todos los detalles de producción de libros.

El autor o traductor: debe entregar un manuscrito listo para ser enviado a tipografía. El corrector tiene una ventaja sobre el autor, la de percibir la obra con mayor distancia.

Los aspectos que un corrector debe cuidar son:
1. Legibilidad
2. Unificación
3. Gramática
4. Claridad y estilo
5. Veracidad de la información
6. Propiedad y legalidad
7. Detalles de producción

Legibilidad: cada letra de cada palabra del manuscrito debe de ser clara y legible de manera que el tipógrafo pueda leer fácil y rápidamente para dedicarse por entero a su difícil y muy técnica labor. Si el manuscrito tiene demasiadas correcciones, el traductor debe asegurarse de que las partes confusas sean pasadas en limpio. La responsabilidad del corrector de estilo consiste en dejar un manuscrito tan claro que el tipógrafo sepa que es lo que va a tipografiar.

Unificación: es la labor de dotar al texto de uniformidad en cuanto a la ortografía, puntuación y otros aspectos. El corrector tiene la responsabilidad de velar por una unificación de principio a fin, independientemente de que se base en las normas de una guía de consulta o establezca sus propios criterios.

Algunos casos más frecuentes de falta de uniformidad son:
Ortografía: el corrector debe detectar y corregir los múltiples errores ortográficos.
Trasliteración: representa el mayor problema de las relaciones interculturales. Es decir, la trasliteración debe apegarse al sonido o a la forma escrita del idioma traducido.
Puntuación: es responsabilidad del corrector entregar al tipógrafo un manuscrito con puntuación aceptable y congruente, así como claridad en las ideas que el autor desea comunicar.
Abreviaturas: la mayoría de las abreviaturas no están sujetas a normas universalmente establecidas, sino a criterios de unificación y a la elección entre varias opciones.
Formas alternativas: el problema que con éstas se relaciona presenta múltiples variantes. Por ejemplo, Falastin o Palestina, Firenze o Florencia.
Unificación en material axiliar: el corrector debe asegurar la uniformidad en la presentación de materiales de apoyo como tablas, fórmulas matemáticas y pies de ilustración.

Gramática: el corrector está al pendiente de que el manuscrito esté gramaticalmente correcto cuando es turnado al tipógrafo. La dificultad aumenta si tratamos de establecerlo para lectores de diferentes lenguas. No se debe alterar el estilo o las ideas fundamentales que el autor desea expresar.

Claridad y estilo: el corrector tiene que lograr un manejo impecable no sólo de la gramática sino también de la diplomacia, sobre todo, debe tener la profunda convicción de que el único propósito de su labor es ayudar a precisar las ideas del autor.

Veracidad de la información: el corrector cuenta con un buen nivel de conocimientos sobre diversos temas así puede detectar errores al dar lectura al manuscrito.

Propiedad y legalidad: el corrector tiene la responsabilidad ante el editor de observar en detalle cualquier cosa del manuscrito que pueda violar las leyes nacionales o esté en contra de la política editorial de la empresa. Un aspecto fundamental es que el autor no puede violar los derechos de propiedad literaria de otros autores o de otras editoriales.

Detalles de producción: el corrector se cerciora de que el manuscrito esté completo, incluyendo portada, índice, prefacio, ilustraciones y bibliografía. Una de las labores más importantes de éste consiste en la indicación al tipógrafo del tamaño y tipo de letra, el interlineado y otros detalles.

Herramientas del editor
Los principales instrumentos del corrector son:
1) Requiere una solida preparación.
2) Curiosidad intelectual.
3) Pasión por la lectura de temas variados.
4) Gran sensibilidad hacia los idiomas.

Manejo de pruebas
Existen dos lecturas de las pruebas.
Pruebas galeradas: es decir, del texto antes de la formación de páginas.
Pruebas compaginadas: cuando se hayan incorporado las correcciones y formado las páginas con su folio correspondiente.

Cambios del autor: corresponde al tipógrafo asumir sus errores y las correcciones que resulten, pero el autor tiene la obligación de cubrir las restantes alteraciones. Estos cambios adicionales, llamadas alteraciones del autor, pueden ser el origen de serias discusiones. El autor puede decidir si vuelve a redactar las pruebas o reescribir éstas. Es así como el corrector tiene la satisfacción de influir en todas las facetas de la edición. Una de las mayores recompensas es el privilegio de mantener una relación más cercana con el autor.

De la Idea al Libro

Labor del editor

El departamento editorial de una casa editora es la clave del éxito o del fracaso, el manuscrito es la base sobre la cual se desenvuelve todo el trabajo editorial, sin contar con ideas que pueden resultar útiles o de interés para el público, y sin una presentación aceptable para el lector, el esfuerzo editorial resulta completamente inútil.
Lo importante en este proceso es que estén representados los puntos de vista de todas las áreas que en él intervienen; la decisión final no debe recaer solamente sobre la apreciación del editor en cuanto a la calidad del manuscrito.

Manejo de manuscritos

Se debe asegurar un metódico e inteligente procedimiento con miras al acto más importante en el proceso editorial: la decisión de publicar o no el libro. Se requiere de un manejo cuidadoso del manuscrito, ya que esto puede ser determinante para un buen desarrollo editorial.
Evaluación del manuscrito para su publicación

El estudio de manuscritos que no serán impresos puede resultar un trabajo muy costoso. Por lo tanto, la eficiencia en un departamento editorial reside en la reducción de tiempo y de recursos económicos a través de análisis de manuscritos que finalmente serán rechazados.
La primera lectura: en muchas editoriales, tras el rechazo de los impublicables, otros manuscritos son leídos por primera vez por un miembro del equipo editorial. Esta lectura puede ser de una parte del escrito o un vistazo general para determinar si amerita el gasto que representa un análisis más a fondo. En ocasiones, el editor puede tomar la decisión de dejar a un lado sus demás responsabilidades y leer con detenimiento el manuscrito completo.

El consultor: este es un especialista en la materia abordada por el manuscrito, o puede ser una autoridad en cuestiones de estilo literario o tener otras cualidades. El punto de vista del consultor puede hacer la diferencia no sólo en cuanto a la decisión de publicar o no un texto sino también haciendo sugerencias que podrían convertir un libro aceptable en uno sobresaliente.

Otras consideraciones: generalmente resulta indispensable comparar las cualidades de varios textos debido a una limitada planta de empleados o a la falta de capacidad de las instalaciones, sólo es posible publicar un número reducido de títulos por año. En ciertos países en vías de desarrollo los préstamos a casas editoriales son escasos, en ellos la carencia de capital restringe las posibilidades de editar un mayor número de títulos. Es aún más frustrante cuando se cuenta con el capital y el personal necesario para ampliar la producción, pero la falta de papel o una limitada capacidad de impresión obstaculizan tal opción.

En resumen, el editor, debe contar con los siguientes elementos:

1. Un conocimiento personal de los libros, educación, la cultura y de lo que pasa en el mundo.
2. Editores especializados en la empresa.
3. Consultores, es decir, personas que a cambio de cierta retribución leen los manuscritos y emiten al editor un dictamen acerca de ellos.
4. Departamentos de producción y ventas.
5. Departamento de finanzas.
6. En algunos casos el editor necesita poner apruebas sus propias proyecciones acerca del mercado por medio de un estudio de mercadotecnia.

Algunas de las maneras en las cuales llega un manuscrito a la editorial son:
El personal: un individuo o un conjunto de ellos tiene como principal responsabilidad captar manuscritos.
Buscadores de texto: estos pueden ser un editor de tema, editor general.
Premios: estos son de gran utilidad social, pues llaman la atención del público hacia el libro en general. Existen premios antes y después de su publicación.
Agentes literarios: éste trabaja para el editor, no para la editorial.

Elaboración de manuscritos por encargo
Algunos ejemplos son:
1. Un funcionario respetado.
2. Un prominente científico.
3. Un pintor talentoso que pueda trabajar como ilustrador de libros.
4. Uno de los fotógrafos más prominentes.

Principales proyectos de desarrollo

Series:
se refiere a una serie de libros de un tipo o acerca de un tema general.
Libros de textos.
Libros de consulta: tales como diccionarios, enciclopedias y atlas.

El desarrollo editorial

El proceso editorial genera gastos mucho antes de proporcionar ingresos, debido a la necesidad de pagar personal calificado para la planeación y realización de proyectos. El editor debe preguntarse quienes son los compradores potenciales de cualquier texto. Por lo tanto, demanda de un trabajo conjunto con el departamento de ventas. Para cualquier editorial la lista de títulos publicados es un elemento decisivo con el paso de los años un motivo de orgullo y una fuente de ingresos.

domingo, 1 de junio de 2008

Aspectos Financieros


La manera más segura de aumentar los ingresos es vender más libros. En el caso de editoriales comerciales, los mayores gastos deben traducirse en mayores ganancias; en el caso de las no lucrativas, en menores subsidios. Esta afirmación es tan obvia que salta a la vista, y se sustenta en un principio fundamental de la edición: los costos por unidad de libro se reducen drásticamente en la medida que aumenta la cantidad de ejemplares impresos.

El editor de éxito conoce este principio, y sabe qué hacer al respecto. Esto hace la diferencia entre una industria editorial vigorosa, en expansión y rentable y otra que marcha a duras penas con los mismos precios altos, ventas bajas, pocas ganancias y, de vez en cuando, pequeños aportes al bienestar nacional.

Costos

Es posible observar los costos editoriales de dos maneras, la primera consiste en llevar un registro minucioso de lo que ocurre en cada etapa del proceso y clasificar los costos en las siguientes categorías:

Costos de preparación editorial: comprende los pagos al autor, los honorarios de de dibujantes y demás operarios involucrados.
Costos de manufactura: el pago a la imprenta por concepto de impresión, lo correspondiente a papel, tinta, tela, hilo, pegamento y demás.
Costos de comercialización y distribución: empleados encargados de recoger pedidos, el empaquetado, cargadores, publicistas y promotores, entre otros.
Costos automáticamente variables: estos se incrementan automáticamente con el aumento de la cantidad de ejemplares impresos de cualquier libro.
Costos no variables. Son aquellos que no varían en la edición de un libro sea cual sea el número de ejemplares impresos.

Gastos de promoción: la publicidad representa un rubro de gastos cuyas políticas, afectada por la cantidad de ejemplares impresos, puede influir en las decisiones de la editorial. Pero el gasto correspondiente a un titulo cualquiera se determina a la luz de múltiples factores, entre ellos el tipo de libro y la cantidad potencial de ventas, la respuesta probable del público a distintos tipos de promoción.

Ingresos. Precio al público: En Asía por regla general multiplican los costos por 3 ó 3.5, para determinar el precio al público, mientras que en otras regiones del mundo el factor de multiplicación puede ser de 4, 4.5, 5 ó 6.
Cantidad de ejemplares vendidos: este es el rubro de mayor riesgo en cualquier proyecto editorial, no todos los ejemplares serán vendidos, puesto que cierto número de ellos son distribuidos gratuitamente con fines de promoción y otros se dañan.
Descuentos a librerías y otros clientes; Costos eventuales de comercialización: estos incluyen comisiones a ciertos representantes de ventas.

Costos de publicación: los ingresos tienen que ser calculados en función de la posible ganancia ó perdida en un libro. Debido a que algunos de los costos de producción de un libro para un editor están en función directa con el precio de venta, este tiene que ser definido antes de hacer cualquier cálculo.

Cálculo para recuperar la inversión: el método que suelen emplear los editores para determinar los tirajes y precios de ventas es calcular el punto de recuperación del dinero invertido, es decir, la cantidad de ejemplares que es necesario vender para recuperar los costos de producción.

Derechos subsidiarios: existe otro tipo de ingresos que vale la pena recordar, aunque generalmente no tenga importancia central para una industria editorial poco desarrollada; ingresos por los llamados derechos subsidiarios, incluidos el permiso a otros editores para reimpresiones; la concesión de derechos de traducción; autorización para meter fragmentos en antologías o libros de selecciones que otra editorial proyecta publicar, y autorización para presentar la obra en teatro, cine, radio, televisión cinta o video, aunque este tipo de ingresos queda exclusivamente en manos del autor, sin compensación para el editor.

Capital e interés: un gasto constante en cualquier negocio es el costo del capital requerido, es decir los intereses que se tienen que pagar sobre el dinero invertido en un proyecto desde el momento que se realiza la inversión hasta que el dinero regrese en forma de ingresos. Los intereses representan un costo de inversión incluso cuando el editor no necesite pedir préstamos. Por que el capital cuesta y podría ser invertido rentablemente en dondequiera si no existiese el proyecto editorial.

Los Protagonistas de la Industria Editorial

Se requiere del esfuerzo de todo un equipo humano para producir un libro y hacerlo llegar a las manos del lector. Cada miembro de dicho equipo desempeña un papel específico e imprescindible.

Los 4 primeros son:

El autor, quien escribe el manuscrito,
El impresor,
que transforma el manuscrito en libro,
El vendedor,
que se encarga de poner a la venta los ejemplares producidos.
El editor,
desempeña el papel central. Este es el estratega, reúne a los tres elementos anteriores y, generalmente, asume los riesgos económicos. El editor cumple 3 labores: la edición (forma de conseguir y desarrollar manuscritos), la producción (la manufactura del libro) y las ventas.

El autor:
es el creador o fundador de las ideas que serán comunicadas a través de un libro. El autor en sentido, puede ser un grupo, una institución o incluso un gobierno. Es el encargado de otorgar los derechos de autor a una editorial o institución para publicar su obra. En tanto no otorgue el permiso a alguien, el autor es el único que tiene los derechos de publicación. Cada autor debe definir hasta qué punto está dispuesto a permitir la participación del editor en la planificación de un libro.

El impresor:
es el fabricante del libro. Recibe del editor el manuscrito, hace la composición tipográfica, encuaderna la edición y lo devuelve impreso al editor. La calidad en la impresión, el suministro del papel apropiado, el cuidado en la revisión de pruebas y al calendarización de operaciones son factores determinantes que afectan la eficacia con que el autor desea comunicar sus ideas al lector.

El vendedor:
También llamado "librero", se encarga de poner a la venta los ejemplares producidos. A éste se le otorgan los libros de manera indirecta o directa. Mantiene el catálogo de libros que existen según la casa editorial para la que colabora, así mismo, conoce los intereses del lector.

El editor: El editor puede, a su vez, exigir que la imprenta realice una labor rigurosa en cuanto a las correcciones señaladas en las galeras.

La Industria Editorial


La industria editorial de cualquier país desarrollado o en vías de desarrollo, es pequeña en términos económicos. Uno de los elementos más importantes en el perfeccionamiento de esta industria consiste en explicar al público en general, o por lo menos a los encargados de la planificación nacional; la importancia que la publicación de libros tiene para el desarrollo social, educativo y económico y, por lo tanto, de la consolidación nacional.

El argumento de mayor peso para los gobernantes, es que los jóvenes y adultos que empiezan a leer deben estar interesados en su recién adquirida afición. Deben de tener una sensación de placer y tener utilidad para seguir haciéndolo. La lectura realizada por iniciativa propia representa la manera más económica de la educación autodidáctica.

Una vez que los dirigentes nacionales han sido convencidos, de la necesidad de contar con una industria editorial propia, el siguiente paso consiste en persuadirlos de las medidas adecuadas que se deben tomar para lograr tal objetivo.

También existe la posibilidad de desarrollar una industria editorial regional entre naciones que hablan el mismo idioma, y posibilidades de una producción centralizada, entre países vecinos que no cuentan con una población lo suficientemente numerosa para sostener una planta productiva en cada una de ellos.

De todos los países hispanohablantes de América Latina, sólo México y Argentina han desarrollado industrias editoriales que atienden a un mercado de exportación importante.

Sería iluso suponer que los métodos editoriales que han evolucionado durante siglos en Francia o Gran Bretaña, o los que han surgido rápidamente en las condiciones particulares de América del Norte, puedan aplicarse a países de Asía, África o América Latina. Pero un editor de cualquiera de estas naciones puede estudiar la experiencia y las técnicas empleadas actualmente en los países desarrollados con el objeto de encontrar aquellas que puedan adaptarse a las condiciones locales.